Oso Hormiguero


Dentro del Proyecto Iberá del The Conservation Land Trust Argentina se encuentra este programa cuyo objetivo es devolver la presencia de este espectacular mamífero dentro de la región de los Esteros de Iberá y áreas limítrofes


El oso hormiguero gigante es uno de los mamíferos más llamativos y peculiares de la Argentina. Posee un hocico alargado desprovisto de dientes del que sale una larga lengua que utiliza para obtener su alimento principal: hormigas y termitas. Gracias a su larga cola estos animales pueden llegar a medir hasta dos metros de longitud. Esta especie se encuentra en la región chaqueña del Norte argentino y en los bosques húmedos de la provincia de Misiones. Debido a que sólo tiene una cría por año es un animal muy sensible a la persecución humana y a la pérdida de su hábitat natural. Todo esto ha hecho que se considere como una especie en peligro de extinción en Argentina.
El proyecto se nutre de ejemplares cautivos que son rescatados de casas de particulares o donados por entes privados o públicos. Muchos de estos animales son crías de oso que quedan huérfanas cuando algún cazador mata a su madre en el interior del monte chaqueño. Una vez que estos animales ingresan al proyecto pasan por una fase de cuidados intensivos en el caso de las crías, y de cuarentena sanitaria en el de los adultos.

Cuando han pasado todos los chequeos sanitarios pertinentes y cuentan con el tamaño adecuado para desenvolverse libremente en un ambiente silvestre, los osos son trasladados al interior de la reserva Rincón del Socorro donde pasan 10 días en “corrales de aclimatación”. Después de este período se abren las puertas de los corrales y los osos quedan libres para empezar su vida en los pastizales, humedales y montes del Iberá.
Cada oso liberado cuenta con un emisor de radio que ayuda a seguir su adaptación al medio natural y la posible reproducción en el caso de las hembras. Este seguimiento ha permitido saber el estado de la población reintroducida y mejorar continuamente los métodos de manejo. Desde hace más de un año, se ha comenzado a quitar los radiotransmisores a aquellos animales que ya han sido monitoreados por un periodo de tiempo, con el fin de que vivan totalmente libres y sin intervención humana. En su lugar, se han colocado cámaras trampa a lo largo de las reservas, que permiten tener un seguimiento de los ejemplares, conocer su estado, e incluso detectar el nacimiento de crías.
Paralelamente a estas actividades de manejo de los animales, el proyecto realiza actividades regulares de difusión de sus métodos y logros, como es la creación de un documental explicativo del proyecto o la elaboración de folletos y boletines informativos de las últimas novedades.
Estiman que el proyecto requerirá de entre 10 y 15 años para cumplir con sus objetivos generales.
Situación actual del proyecto (actualizado en Junio de 2018) Después de 10 años desde el inicio del proyecto en 2007, se han rescatado más de 100 osos hormigueros huérfanos de distintas provincias del norte argentino. La primera población establecida en la Reserva Rincón del Socorro a partir de la liberación de 32 ejemplares, cuenta hoy con más de 80 osos viviendo en libertad, incluyendo hijos y nietos de los primeros osos reintroducidos. En 2013, se fundó una segunda población en la reserva San Alonso, con la liberación de 23 ejemplares y con el nacimiento registrado de 16 crías.
En 2018 se comenzó a fundar una tercera población en Iberá, en la reserva Carambola, con tres ejemplares liberados, a los que se les sumarán más animales para reforzar esta población incipiente. Como resultado, se estima que más de 100 osos hormigueros, distribuidos en tres poblaciones, viven actualmente en el Iberá.

Proyecto Iberá
La Restauración de Especies
Nuestro planeta está experimentando actualmente uno de las mayores crisis de extinción de especies de su historia.
Detrás de esta crisis se encuentran las actividades e impactos que nosotros, como especie humana, desarrollamos sobre los animales, plantas y sus ecosistemas.
Afortunadamente, la Reserva Natural Iberá todavía sirve como refugio para varias especies de fauna que se encuentran amenazadas en el ámbito regional o global. En los pastizales y montes de la región se observan aves raras como el tordo amarillo, la monjita dominica, los corbatitas, el yetapá de collar, el cardenal amarillo y el águila coronada.
A éstas se le suman mamíferos amenazados como el lobo de crin o aguará guazú. Igualmente, en las lagunas y pantanos de Iberá se congregan importantes poblaciones de jabirú, ciervo de los pantanos y lobito de río.
Desgraciadamente, son varias las especies de fauna que se han extinguido de la región en la segunda mitad del siglo XX. Entre éstas podemos destacar el yaguareté, el lobo gargantilla o nutria gigante, el oso hormiguero gigante, el pecarí de collar, el tapir, el guacamayo colorado y el guacamayo violáceo, éste último extinto mundialmente. Aunque todavía quedan algunos venados de las pampas en la margen noreste del Iberá, esta bello cérvido propio de áreas abiertas ha desaparecido del resto del Iberá y de la provincia de Corrientes.
Con el fin de asegurar la permanencia de estas especies, promover su recuperación poblacional o incluso motivar su retorno a las áreas que antes habitaron, se desarrolló el ‘Programa de Recuperación de Fauna Amenazada’, que trabaja en dos líneas de acción simultáneas: el manejo y seguimiento de poblaciones amenazadas que todavía viven en la Reserva y la reintroducción de fauna extinta en la reserva.

The Conservación Land Trust (CLT)
Invitados por un conservacionista argentino, en la década de los ‘90 Douglas Tompkins y Kristine Tompkins conocieron el Iberá casi por casualidad. Impactados por la amplitud de sus prístinos paisajes y la facilidad con la que se podían avistar grandes mamíferos, a través de su fundación, The Conservación Land Trust (CLT), compraron las primeras tierras a distintos propietarios privados. Luego de varias visitas y la posibilidad de adquirir otras tierras bastante inaccesibles para la producción tradicional, pero llenas de animales silvestres, se amplió el área original y se decidió a trabajar firmemente en la conservación del Iberá. Así nació el Proyecto Esteros del Iberá.
Hoy este proyecto involucra el trabajo de un equipo interdisciplinario integrado por más de 30 personas, en su mayoría argentinos, que desde sus distintas formaciones aportan a un objetivo común: contribuir a la conservación del Iberá mediante la recuperación de sus paisajes y fauna silvestre, la defensa de las leyes que protegen a la reserva, la difusión de sus valores y problemáticas, la construcción de infraestructura que aporte a la vigilancia y el uso público de la reserva, y la promoción de alternativas económicas regionales acordes a la conservación del área y su identidad cultural.