Chile, país rico en diversidad y contrastes geográficos

Chile es un país con varias particularidades en cuanto a su geografía que lo distinguen de otros destinos mundiales, con, por ejemplo 6.435 kilómetros de costa sobre el Océano Pacífico.


Otro punto distintivo es que posee la cordillera continental más larga de todo el mundo, y la segunda más alta del mundo después del Himalaya.

Otra característica singular es tener territorio en tres regiones del mundo: América del Sur, Oceanía y la Antártida.

Su extensión continental de norte a sur alcanza más de 4.300 kilómetros en una estrecha franja de tierra entre la escarpada Cordillera de los Andes y el Océano Pacífico.

Tanta extensión da lugar a un conjunto de paisajes privilegiados, como por ejemplo el desierto no polar más árido del planeta, el desierto de Atacama, al norte del país, a más de 2.000 metros de altura, llegando incluso a alcanzar los 6.000 en sus montañas más altas. En algunas zonas de este desierto no ha habido registros de precipitaciones y han llegado a pasar más de 40 años sin caer ni una gota de lluvia.

Cerca de la ciudad de Copiapó se localiza el Mar de Dunas, uno de los campos dunares más grandes del país, con 335 kilómetros cuadrados de extensión, originadas por los fuertes vientos de miles de años, que dieron lugar a grandes cantidades de arena que forman paisajes magníficos.

Sin embargo, también en este desierto se produce el fenómeno del desierto florido, que consiste en la aparición de una gran diversidad de flores en aquellos años en que las precipitaciones son inusuales y superan el rango normal para el desierto. Climáticamente, el evento se relaciona con el fenómeno de El Niño, que implica un sobrecalentamiento de las corrientes marinas del litoral del país, lo que genera un aumento en las precipitaciones. Las flores abarcan más de 200 especies, la gran mayoría de carácter endémico. Predominan especies diferentes si se trata de una zona costera o interior, y florecen de manera no simultánea durante el periodo en que se produce el fenómeno.

Otra de las singularidades de Chile es que es una tierra de volcanes. Sus fronteras están dentro del llamado Círculo de Fuego del Pacífico, una de las regiones dinámicamente más inestables y activas de la Tierra. Existen unos 90 volcanes potencialmente activos en el país. De ellos, unos 60 tienen registro histórico de su actividad.

En esta geografía única es posible practicar deportes de naturaleza y aventura, en el mar, ríos, montañas, desiertos y lagos, disfrutando al máximo de los magníficos paisajes del país trasandino.

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